sábado, 5 de abril de 2025

 

“Los Nazarenos” de Cazorla

En el crucero de la iglesia de San Francisco, en el lado de la Epístola, hay un retablo en cuya hornacina principal se encuentra la imagen de Nuestro Padre Jesús de Nazareno. Es una imagen de vestir realizada en Barcelona, en el año 1.945, por Francisco de Paula Gomara. La cabeza y las manos fueron sustituidas por otras realizadas en el año 1.953, por el imaginero malagueño Francisco Palma Burgos.La primitiva imagen que procesionaba en Cazorla con anterioridad a la actual, fue destruida en el año 1.936.

Esta imagen de Nuestro Padre Jesús de Nazareno, es la principal devoción en la Semana Santa de Cazorla, habiéndose conservado diligentemente por la Cofradía del Señor del Consuelo en su templo de San Francisco, desde la desaparición de la Cofradía de los Estudiantes, a cuyo cargo estaba hasta la primavera del año 1.966 en que procesionó por última vez. En el año 1.988, un grupo de cazorleños puso en marcha la Semana Santa que tenemos en la actualidad y la imagen volvió a procesionar ya de forma ininterrumpida, por las calles de Cazorla en la mañana del Viernes Santo, en una procesión cargada de emotividad y acompañada de muchos devotos.

Aunque el templo de San Francisco se encuentra dedicado a capilla del Cristo del Consuelo, también ha cobijado bajo tu techo a las Cofradías de Semana Santa. Este cobijo de las Cofradías de Semana Santa en el templo de San Francisco viene de época de los franciscanos que estuvieron en Cazorla, que fueron los que acogieron las imágenes y las Cofradías de Semana Santa en la época y así se ha mantenido en el tiempo hasta la actualidad. Sin embargo hubo una excepción: la Cofradía de los Nazarenos no tenía su sede ni se encontraba en el templo de San Francisco.

La primera noticia de una cofradía a la advocación de Nuestro Padre Jesús de Nazareno, la he descubierto en el Archivo Histórico Provincial de Jaén, en el protocolo del escribano Diego de Sigura, en una escritura de 5 de marzo de 1.582, en la que dice que se encuentran presentes «… los hermanos de la cofradía del Nombre de Jesús y Nuestra Señora de la Soledad de la villa de Cazorla que conviene a saber el señor Bartolomé Colmenar hermano maior, Melchor de Morales maiordomo, Bartolomé Romero, Juan Ruiz Lazcano, Cristóbal Olivares consiliarios por ellos y por los demás cofrades y hermanos de la dicha cofradía…» para otorgar caución y poder a Juan de Carmona, vecino de Cazorla, y a Juan de Dios Faustino y a Juan Fernández de Ocaña, procuradores de la ciudad de Toledo, a fin de que presenten y hagan todo lo referente a « … ciertas ordenanzas que ellos tienen hechas y tienen necesidad de confirmación del Ilmo. de Toledo…». Son las primeras reglas por las que se regía esta Cofradía y que se presentan ante el Ordinario para su aprobación. Desafortunadamente, todavía no hemos podido encontrar el texto de estas reglas.

Lo que nos llama la atención de este documento es la fecha, 1.582. Para hacernos una idea del momento en que se presentan estas reglas, lo vamos a comparar con algunas cofradías nazarenas que ya existían en esa época, como por ejemplo la del «Abuelo» de Jaén, que tiene como primera fecha la de  1.594; la de los Nazarenos de Priego de Córdoba,que la sitúan en 1.593; en Úbeda, está documentada una cofradía de nazarenos en 1.577, y en Baeza no tienen fechas ciertas, pero sí afirman su constitución entre 1.579 y 1.582, años en los que fue rector del Convento de Carmelitas Descalzos, fray Juan de la Cruz. 

Unos pocos años después, el 22 de Agosto de 1.596, nuestra cofradía ya tiene el poder y las posibilidades económicas suficientes como para emprender una gran obra: costear las talla de dos imágenes para procesionar, «… Juan Ramirez, molinero; Bartolomé de Gariza, curtidor y Sebastián López de la Mota, cardador, vecinos de esta villa de Cazorla, como hermanos y oficiales de la Cofradía que está instituida en esta villa por algunos vecinos, de la que dicen de los Nazarenos…». Con este párrafo podemos afirmar que las ordenanzas que se presentan en 1.582, ya están vigentes y aprobadas por el Ordinario, y que el estamento social al que pertenecen los directivos de esta cofradía son artesanos. Además, ya consta en dicho escrito, cómo se le conocía en el pueblo a esta cofradía, “Los Nazarenos”, expresión que ha servido, por su proximidad y familiaridad, para dar título a este artículo.

También, en este día 22 de Agosto de 1.596, se encuentra en Cazorla el maestro entallador Marco Pérez de Mera, vecino de Baeza y «… dijeron que ansi ellos tienen tratado que el dicho Marco Pérez haga dos hechuras e imágenes, la una de Nuestro Redentor y Salvador Jesucristo y otra del señor San Juan, de palo de pino para que ambas dos hechuras se vistan para ponerlas en la capilla y lugar donde está instituida la Cofradía…». En este párrafo, los hermanos Nazarenos hacen constar que ya han encargado unas imágenes de vestir, para colocarlas en la capilla que ellos tienen.

¿Dónde se encontraba esta capilla de los Nazarenos? La respuesta la obtenemos en los testamentos de algunos de los cofrades, que se mandan enterrar en ella. Así,el 7 de abril de 1.652, otorga testamento, Sebastián Gómez «… acaecido mi finamiento mando que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia del convento de Nuestra Señora de las Mercedes desta villa en la capilla de Jesús de Nacareno en la sepultura que allí tienen los ermanos de la cofradía de Jesus de Naçareno de donde soy ermano…». En iguales términos se manifiesta Ana María, viuda de Tomás de Molina, zapatero, que otorga su testamento ante el escribano Cristóbal de Hornos y Salazar, el día 14 de diciembre de 1.652«…mandome enterrar en la iglesia del convento de nuestra Señora de las Merçedes desta villa en la sepultura de capilla de Jesús de Naçareno de donde soi hermana…». También lo hace Antón de Cazorla, de profesión fundidor, que otorga testamento el 18 de octubre de 1.654«…mando que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia del convento de Ntra. Sra. de las Mercedes en la capilla de Jesus de Naçareno de donde soy hermano». Por estos testamentos, sabemos que nuestra Cofradía de «Los Nazarenos», se encontraba instituida en el convento de La Merced. Para localizar la capilla dentro de la nave de la que fue Iglesia del Convento de La Merced, hay que leer el manuscrito 2.448 de la Biblioteca Nacional, donde se nos describe con gran precisión, quienes eran los titulares de cada una de las capillas de la Iglesia del Convento de La Merced. Según dicho manuscrito, todo el lado del Evangelio estaba ocupado por tres capillas, que eran: la primera, de la familia Zarco-Astasio; la segunda, de la familia Ríos-Porcel, y la tercera, estaba a la advocación de Nuestra Señora de los Remedios, y era propia de Elena Díaz y Pedro Fernández de Estepa. En el lado de la Epístola se encontraban las siguientes capillas: la primera, era de la familia de los Godoy-Lazcano; la segunda, de la familia Polaino, y de la tercera capilla no menciona nada dicho manuscrito. No hay más espacios en la nave de la iglesia, y por tanto, podemos asegurar que éste era el lugar donde se encontraba la capilla propia de esta importante cofradía de los Nazarenos, de Cazorla.

El contrato con el maestro entallador nos describe cómo debían ser las imágenes: «…y que la hechura del dicho Cristo ha de ser para que se le pueda poner encima de los hombros una cruz a cuestas con que la dicha cruz se ha de hacer en esta dicha villa acepta y voluntad de los dichos cofrades y ambas hechuras han de ser de estatura y corpuras de dos varas (1,68 metros) sin las peanas questas an si mismo ha de hacer el dicho Marco Pérez, y lo que es cara, cabeza, piernas y brazos vate de aquellas que puestas las vestiduras se hubiera de descubrir y descubriese ha de ser encarnado y con los colores y matices que ordinariamente tienen a semejantes imágenes, ambas las cuales el dicho Marco Pérez las ha de dar hasta si acabadas de todo…» Queda claro, por el contrato, que son imágenes para vestir, tanto la del Nazareno como la de San Juan Evangelista, pues insisten en que solamente serán de talla las partes que son visibles.  Por último, hay una condición que debe cumplir el maestro entallador, y es que en las peanas de cada una de las imágenes debe constar una inscripción«… y que en las peanas se han de hacer para las dichas figuras el dicho Marco Pérez ha de ser obligado a poner en la figura de escritura un rotulo y letra de oro que diga Jesus Naçareno y en la del señor San Juan otro rotulo con letra de oro que diga San Juan Evangelista…»

Finalmente, hay dos condiciones más en el contrato que es interesante resaltar: la primera, la obligación de Marco Pérez de Mera de entregar las obras «… las ha de dar asi acabadas de todo el día de carnestolendas primeros que vengan del año de mil quinientos noventa y siete», es decir, tres días antes del inicio de la Cuaresma de ese año. Por tanto, la primera vez que procesionó en Cazorla la imagen de Jesús de Nazareno, fue en la Semana Santa del año de 1.597. En este año de 2.023 se han cumplido nada más y nada menos que 426 años, desde que procesionó por primera vez en nuestro pueblo, la imagen de Nuestro Padre Jesús de Nazareno. La segunda condición, afecta a nuestros cofrades, que se obligan a traer las imágenes desde Baeza a su costa, y por todo ello «… los dichos cofrades le han de dar al dicho Marco Pérez treinta ducados, los diez para el día de San Miguel de septiembre primero que viene de este año de noventa y seis y los veinte restantes el dia de carnestolendas que es cuando el dicho Marco Pérez ha de entregar las dichas figuras…» El documento se cierra con las firmas, las del entallador, que es legible, y la de los testigos que son Pedro de Xorquera, Juan Ortiz, carpintero, y Miguel de la Fuente Ortega, todos vecinos de Cazorla.

Dando un gran salto en el tiempo, la Cofradía de Los Nazarenos de Cazorla aparece en las Informaciones para la Contribución Única (Catastro del Marqués de Ensenada), en el año 1.751, marcada como contribuyente nº 103, manifestando que tienen dos fanegas de tierra en el sitio de Cabeza de Rey y que tiene su sede en el Convento de La Merced. No es hasta diez años más tarde, en 1.761, cuando, en las Comprobaciones del Catastro, se informa y podemos conocer el nombre del mayordomo de la Cofradía: Vicente Mendieta.

Desconocemos las vicisitudes de esta cofradía y de las imágenes que aparecen en este contrato, pero me gustaría poder afirmar, que es la misma que aparece pintada en el estandarte que en la actualidad acompaña al paso del Nazareno en la madrugada del Viernes Santo, una pintura al óleo sobre lienzo, que se ha cosido a una tela morada, y en su reverso se puede leer: «Por Isidoro Bello López. Agosto de 1.877 en Quesada», que fue donado a la actual Cofradía por «L. Polaino Antonino y familia» y creer que fue el mismo que conoció D. Lorenzo Polaino Ortega, cuando, en su artículo titulado «El Arte»,en el libro «El Adelantado de Cazorla», publicado en Madrid, en el año 1.935, dice: « … de la segunda mitad del siglo XVII son: las serenas cabezas del Nazareno y de la…», y, también, creer que es el mismo que aparece en las fotografías de principios del siglo XX, de las representaciones de la Pasión en la Plaza de la Corredera, y el mismo de los programas de la Semana Santa de 1.927.

Sólo nos queda hacernos otra pregunta: ¿cómo y cuándo se instalaron la Cofradía y las imágenes  del Nazareno y San Juan en nuestro templo de San Francisco? Por ahora no lo sabemos, y como el espacio en este programa es limitado,vamos a confiar que, con un poco más de tiempo, podamos descubrir nuevos datos que nos dé respuesta a esta cuestión.

Nota: Este texto fue publicado en el Programa de las Fiestas de septiembre en honor del Santísimo Cristo del Consuelo del año 2023. Las fotografías han sido tomadas del programa de la Semana Santa de Cazorla de 1929 y son del pintor y fotógrafo  Antonio Jiménez de la Torre.

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